La terca necedad de hacer lo mismo


La terca necedad de hacer lo mismo

Por David Parra

A veces no es el qué, sino el cómo y si me apuras el porqué. Así como cuando viene el Presidente, que se recarpetea, se pinta, se adorna y se remoza cada centímetro cuadrado de la ruta que recorrerá, buscando recubrir lo que pueda ofender su vista con la ingrata realidad cotidiana que a los ciudadanos nos toca vivir.

No es que no nos guste una ciudad limpia, ordenada y segura, es la ofensa que representa para los contribuyentes la forma como se administra la contraprestación, cuando el fin es mezquino como simplemente vestirle el trayecto al Presidente a la vista de la ciudadanía, para que una vez terminada la visita guiada, las cosas vuelvan a una realidad opuesta, la de verdad, la normalmente indeseable para la que “no alcanza el recurso”.

Esto a cuenta porque, no es que no sean bienvenidas las ansiadas obras viales que empiezan a proliferar providencialmente por la ciudad cual pródigo maná caído del cielo, luego de un pernicioso y extraño impasse primo de una parálisis transtrienal que empieza a superarse, ni el que sean los vecinos, quienes aparentemente decidan mediante un acuerdo con funcionarios municipales que vía será la “agraciada” mientras aceptan implícitamente que lo demás permanezca intacto y en vías de mayor deterioro para luego, como suele ocurrir, una vez pasada la elección en puerta, como en la visita del presidente, las cosas queden como estaban y además, siguiendo al inercia postelectoral acostumbrada.

El punto es que esto lo esperábamos para en los primeros meses de gestión quienes votamos por el Maloro para esta responsabilidad, apostando sobre presuntas bases sólidas que sus relaciones con la federación se traducirían en un tiempo razonable, normal, en lo que ahora empezamos a ver en la antesala electoral, en lugar de las perlas que nos obsequiara con la cancelación del seguro contra daño vehicular, los incrementos en las tarifas de agua y en los índices de delincuencia, prediales, entre otros temas bien conocidos.

Con la seguridad ocurrió algo muy parecido. Durante la mitad de la gestión nos tocó vivir el caos y como si solamente se tratara de decir, caput, la percepción generalizada de sentirnos amenazados, se va al extremo, lo cual se agradece sin regateos, sin que esto pase por olvidar lo ocurrido y que hasta ahora no hay una explicación detallada de lo que sucedió para haber llegado a los extremos y después, al otro extremo. Mientras el sombrío rincón mental del sospechosismo.

Igualmente, poco digerible resulta ver los tradicionales espectaculares de legisladores acreditándose “la gestión” de los recursos para pavimento o anunciando un insulso informe con poses de pensador de Grecia, cuando lo que evidentemente pretenden es posicionar su imagen al filo de la ilegalidad, con algo que no les corresponde colgarse o por lo cual vanagloriarse.

Bytheway

Quien no se sube al barco y luego pregunta para donde va, es la siempre guapa y distinguida    dirigente del Partido Movimiento Ciudadano, Dolores del Río, por cierto, única mujer entre sus homólogos varones en Sonora, cuando rechaza la idea desde ya, de aliarse con Acción Nacional y el PRD, como sugiere la alianza que a nivel federal perfilan estos partidos.

Así nos lo compartió en amena charla en Libre Opinión en nuestro mesón de los Grillos, donde nos dejara en claro que el tajante rechazo a esta posibilidad en lo que corresponde a Sonora, no tiene relación alguna con sentimientos estériles como el rencor, sino por dos razones: “Movimiento Ciudadano ha construido una agenda que no empata con las urgencias de los otros partidos y por respeto a quienes confiaron en nuestra propuesta en todo el estado”.

Para la ex alcaldesa de Hermosillo “las alternancias han demostrado que no representan cambios favorables”, en franca alusión al plano municipal, aunque puntualiza en el caso de la Gobernadora Pavlovich, que “el actual gobierno sustenta se sustenta en la buena imagen de la mandataria.”

Para María Dolores lo importante es la agenda del partido que, desde el principal foro que ostenta en la entidad, el Congreso local, ha delineado agenda en temas importantes que si bien no han logrado ser legislados, han sacudido a la tribuna local con sus repercusiones políticas hacia el propio ejecutivo, resultando que los temas de la ratificación del mandato, la ley anti moches, la eliminación del fuero, si bien no han avanzado como debería estar ocurriendo en un estado que proclama su vocación por la honestidad y la transparencia, han provocado un posicionamiento político y adhesiones importantes de diversidad de grupos, que pueden derivar en su eventual legislación.

De cara al proceso electoral, deja entrever que están considerando tener candidatura propia a la Alcaldía de la capital sonorense, donde quien luce más apuntalado por el partido es el Diputado Local, Carlos León, entre otros aspirantes, por lo que bien puede pensarse que al Charly le veremos en la boleta electoral enseguida del pato y Larios, si los pitonisos están en lo cierto.

Siguiendo la ruta de la patrona más guapa de estas socavadas latitudes, la inauguración del parque Kino mágico por parte de la mandataria con una inversión de más 62.5 millones de pesos, nos trae a la memoria el proyecto inconcluso de la escalera náutica, con el que Eduardo Bours nos llevaría antes que el vaquero al siguiente nivel, lo cual, quedó en buenas intenciones y sendos litigios, pleitos y despojo de terrenos que al parecer impidieron su conclusión, pero que dejaron infraestructura para la posteridad y buenos negocios.

Esperemos que Bahía de Kino con esta, y otras obras que impulse Claudia Pavlovich, cobre el auge que merece como un punto turístico que cuenta con accesos y potencial suficiente para convertirse en un eje de desarrollo para la entidad, atrayendo la inversión y los proyectos que nos lleven al ansiado y hasta ahora fallido, “siguiente nivel”.

Productores de Huásabas, Villa Hidalgo y Granados están pidiendo al Gobierno del Estado el pago por los derechos del uso de agua del Acueducto Independencia, de acuerdo con los convenios firmados con el gobierno anterior, el cual no se les ha cumplido durante los últimos tres años, dos del actual gobierno más uno del anterior. ¿Ingratitud y castigo?... Falta de recursos.

Al ya tristemente célebre “paso express” de Cuernavaca, del estado de Morelos, bien se le puede llamar el socavón de lo que quedaba de credibilidad, si es que quedaba alguna, en la administración federal que lo vuelve a hacer, enredando y posponiendo todo mientras arma un inmenso expediente como el del caso de Colosio en franca apuesta al cansancio y el olvido en el que quedan estos escándalos, mientras Ruiz Esparza, dicen, culpa también al culer.

Agradezco sus finos comentarios en columna.percepcion@gmail.com

Opiniones sobre esta nota

Comenta esta nota

Su correo electrónico no será publicado.