El quehacer policíaco


El quehacer policiaco

 

Sin medir las consecuencias y los riesgos que puedan sobrevenir, los familiares y amigos de algún ciudadano que en la vía pública comete alguna violación al Bando de Policía y Gobierno se revelan, y al actuar los elementos de seguridad pública en su detención para que responda a su actitud en la vía pública, tratan de agredir de manera irresponsable a los agentes, con el fin de rescatar al detenido.

Es importante que los ciudadanos reconozcamos nuestros derechos y responsabilidades en cuanto al Bando de Policía y Gobierno.

Por lo anterior las personas que participen en entorpecer la labor justificada de la policía pueden ser detenidas y puestas a disposición del Juez Calificador, con el fin de que aplique la Ley, como a Derecho corresponde.

El ciudadano ha pedido y exigido una serie de derechos, los cuales considera que los tiene como parte de una sociedad, ya sean éstos ante sus conciudadanos o ante las instituciones creadas para tal fin.

Pero los que tenemos conductas irregulares en la vía pública o carecemos de principios y autoridad moral, siempre protestamos cuando somos amonestados por la policía o detenidos por la misma y remitidos al cuartel policiaco a disposición de la jurisdicción que corresponda.

Lo que denigra y ofende tanto es que; tratamos de mal informar a los representantes de la ley con causa o sin ella y hasta se presentan  denuncias “por abuso de autoridad”, ante la Comisión Estatal de los Derechos Humanos, Asuntos Internos y demás.

Todos tenemos derechos  por el solo hecho de ser personas, pero como se vive en sociedad, tenemos también obligaciones que debemos observar para desarrollarnos de la mejor forma, en paz y armonía.

No se puede negar que la violación a los derechos fundamentales, puede darse también por los servidores públicos en el ejercicio de sus funciones, para lo cual se han creado las Comisiones como organismos vigilantes de las actuaciones de dichas autoridades,  para defender esa facultad.

La complejidad de las relaciones entre el sistema policial y la sociedad hace imposible que éstas se expliquen, sin más, como el resultado de una policía corrupta e ineficiente y una sociedad legítima, supuestamente víctima de los abusos policíacos.

Pero en los momentos más apremiantes de los ciudadanos que solicitan el auxilio de la policía, se sienten protegidos y apoyados al estar en peligro su integridad física y sus bienes, sin considerar el cómo, cuándo y en qué condiciones va a actuar el servidor público, exponiendo su vida para cumplir con su cometido.

Es fundamental la comprensión del fenómeno, la magnitud de los hechos y la repetición con que se presentan, nos muestra que la solución a este problema requiere de algo más para controlar al delincuente, sin el uso de la fuerza pública.

Exigimos de las corporaciones policíacas respeto a nuestros derechos civiles y humanos, honestidad, atenciones, presencia en el acto a los llamados de urgencia, que se nos consienta y tolere el incumplimiento al Bando de Policía y Gobierno, a la Ley y Reglamento de Tránsito, etc., etc...

Las detenciones que en su momento hace la Policía a personas que violan el Bando, es en apoyo a la ciudadanía a la cual tienen la obligación de proteger y ayudar, ya que constantemente se reciben reportes  con diferentes argumentos.

Los ciudadanos debemos dejar que los oficiales trabajen con interés y constancia por la paz y el bienestar social.

Roberto Fleischer Haro

Miembro de la IV generación de egresados de la Escuela de Policía del Estado de Sonora.

Registro Nacional de Seguridad Pública FEHR440205H26223583

 

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