No se debe maquillar la información policiaca


Por ningún motivo se debe maquillar la información policíaca relacionada con los ilícitos y accidentes de tránsito, ya que es más decente hablar con la verdad a los ciudadanos que cotidianamente estamos viviendo la realidad de los acontecimientos, porque lo que percibimos no es lo que se indica.

Es necesario hacer algunas precisiones.

Vemos la proliferación y el desorden de los conductores de unidades de tracción mecánica en los diferentes sectores de la ciudad, atropellamientos con pérdida de vidas, menores en sectores escolares sin la presencia de ninguna autoridad vial que proteja su integridad física a la entrada y salida de clases, unidades motoras sobre las banquetas, estacionados en sentido contrario, no se respetan altos de cortesía ni manchas rojas, pares viales se viola tanto la ley como el reglamento de tránsito

Leyes y Reglamentos que no se implementan ni se respetan, unidades chatarra abandonadas en la vía pública, que sirven de refugio a niños de la calle y personas indigentes, camiones de carga pesada y doble remolque circulando en las zonas residenciales y populares afectando postes y cableado del alumbrado público, el peso de las unidades afecta la cinta asfáltica, drenajes y la red hidráulica, mecánicos laborando en el arroyo de la calle.

Accidentes ocasionados por personas etílicas al conducir, además por permitir la conducción de vehículos a menores de edad con falta de pericia y precaución en el manejo. Patrullaje y vigilancia exclusiva en los bulevares céntricos y periféricos de la Ciudad.

Unidades del transporte urbano circulando a exceso de velocidad de lo reglamentado, las paradas de dichos camiones mal acondicionadas, ya que éstas deben estar pasando la boca calle, bajan y suben al usuario donde lo piden.

Constantes hechos delictivos donde se pierden vidas inocentes en robos, asaltos a mano armada a comercios establecidos, corrupción de menores, violaciones sexuales, violencia

intrafamiliar, robos agravados, asaltos bancarios, ajuste de cuentas, balaceras y riñas en la vía pública, etc... etc.

Proliferan los expendios de bebidas embriagantes y autoservicios, así como también a su alrededor y calles aledañas a todas horas, jóvenes y personas adultas ingiriendo bebidas alcohólicas (ebrios consuetudinarios) alterando el orden y cometiendo actos inmorales en la vía pública.

Abundan las pandillas en la Ciudad, jóvenes y señoritas de estrafalarias vestimentas, tatuados, los llamados “Cholos”, quienes se juntan y originan bolas en las esquinas fuera de comercios molestando a los transeúntes, al parecer venta de drogas dentro y fuera de los planteles educativos.

Festejos familiares nocturnos con aparatos de sonido a todo volumen, alterando el orden público donde con frecuencia se provocan riñas colectivas que regularmente terminan en hechos lamentables.

Se observan infinidad de domicilios sobreprotegidos con altos y extensos enrejados, cámaras de vigilancia etc. Etc. lo que demuestra que los moradores prácticamente nos

encontramos “arraigados” mientras que los “cacos”, gozan de libertad.

Se aprecian en diferentes áreas de la ciudad, lotes baldíos llenos de escombro y basura, donde prolifera la fauna nociva.

Las eternas fugas de agua que dañan el pavimento, aunado a esto, personas que riegan el terreno con el vital líquido por la necesidad de mermar las polvaredas que afectan la salud de las familias y en la periferia semovientes, animales (canes) muertos en la vía pública con un aproximado de 150 mil perros callejeros que deambulan por la ciudad.

En plena luz del día, lámparas encendidas en diferentes áreas de la ciudad, fluido eléctrico público y costoso, que pagamos los ciudadanos (DAP).

En la zona hotelera se puede apreciar cierta cantidad de mujeres suponiendo que son damas de la vida galante, donde se aprecian vehículos de alquiler, unidades policíacas, particulares y jóvenes que deambulan por el lugar.

Llama la atención en los múltiples centros nocturnos personas en la vía pública con las mismas características que las anteriores.

Juzgo que la prostitución y la homosexualidad ejercida con escándalo en la vía pública no la consideran como una falta al Bando de Policía y Gobierno.

Sexo servidoras que no cuentan con su carnet actualizado por la Secretaría de Salud, pueden portar el virus de una enfermedad venérea y son lesiones que ponen en peligro la vida que por contagio tardan en sanar más de quince días, lo que se manifiesta en el Código y Procedimientos Penales y se justifica su detención.

Se observa lastimosamente la conducta de menores y jóvenes de diferentes estratos sociales en la vía pública, dañando con pintas de “grafiti”, edificios públicos, escolares, parques recreativos, bardas, domicilios particulares y comercios, cometiendo fechorías consideradas en su rango como punibles.

Lo antes expuesto se debe abordar con mucha energía por la Autoridad Municipal, que es lo que

corresponde a la Policía Municipal en prevención, apoyados en el Bando de Policía y Gobierno.

Ante la sociedad sube la percepción de inseguridad y exige un esfuerzo más, los medios deben ser más veraz.

Roberto Fleischer Haro

Miembro de la IV generación de egresados de la Escuela de Policía del Estado de Sonora.

Registro Nacional de Seguridad públi

Opiniones sobre esta nota

Comenta esta nota

Su correo electrónico no será publicado.