El pequeño dictador

El pequeño dictador


El pequeño dictador

 

El Lic. Jorge Pesqueira Leal, quien como presidente del Patronato de reincorporación Social del Estado de Sonora, manifestó que ha encontrado como el consumo de drogas va iniciando cada vez a más temprana edad, incluso en niños de primaria y es el factor que detona la delincuencia, según han admitido los reclusos.

Manifestó que la venta de drogas en planteles de secundaria y preparatoria desde hace tiempo es una realidad, pero que ahora, esta problemática se presenta también en escuelas primarias, en donde niños de hasta nueve años ya han tenido acercamiento con los estupefacientes.

Esto es, nos debemos de preocupar pero también de ocupar para evitar que esta problemática siga en ascenso y quienes tenemos hijos o nietos tenemos que estar muy al pendiente, sobre todo, con la enseñanza de valores en casa, porque es la única manera en que se podrá hacer frente al acecho de este cáncer social.

Primero, los niños se tienen que saber queridos, pero ello no implica malcriarlos ni que el menor se convierta en un pequeño dictador, sino que tiene que tener disciplina y por supuesto recompensas, todo con un balance.

Las circunstancias actuales y la extensión que está alcanzando la drogadicción, exige por parte de los padres, un cuidado exquisito en vigilar a sus hijos, su conducta y actitudes, para detectar en ellos cualquier síntoma que pueda denunciar el principio de su trágico hábito.

 

La farmacodependencia, al igual que el alcoholismo, es una enfermedad y por lo tanto debe ser atendida por los trabajadores de la salud.

 

Cuando las drogas entran en un hogar, puede decirse que ha comenzado su destrucción en forma definitiva y el principio del fin, ya que es víctima del más trágico de los problemas de nuestro tiempo.

 

Un síntoma preocupante, delator de la presencia de un drogadicto en la familia, es cuando se comienza a advertir que hay menos dinero del que se pensaba en el monedero de la madre o en el bolsillo del padre o del hermano, que desaparecen inexplicablemente joyas y otros objetos de valor.

 

 

 

La farmacodependencia, como modalidad de comportamiento social, está generando consecuencias sociales críticas, tales como alto índice de delitos, desintegración familiar, fracasos escolares y laborales, accidentes, etc.

 

Los padres de familia que por motivo de trabajo han vivido lastimosamente la problemática de los menores en lo referente a las drogas, sienten la impotencia de no poder actuar y ver como se escapa la vida de un ser que se quiere con toda el alma, sin poder encontrar hasta hoy ninguna solución.

Las adicciones a los psicotrópicos, enervantes y drogas caseras es un mal canceroso que ha proliferado en los diferentes estratos sociales corrompiendo sin medir consecuencias edades, sexos y posiciones.

La edad más apropiada para que los padres de familia inicien su plan de prevención es desde los primeros años de vida del niño, al enseñarle normas y códigos morales, sobre lo que está bien o está mal y mediante el ejemplo de él mismo de no consumir drogas, todo ello hace necesario el conocimiento e intervención del médico, el psicólogo, la enfermera, el trabajador social, el promotor y el auxiliar de salud en este problema.

La venta de droga en las calles es un gran obstáculo para formar a las nuevas generaciones.

De acuerdo con un estudio de la Organización de Estados Americanos (OEA), los jóvenes de entre 12 y 17 años tienen un consumo de alcohol, mariguana, cocaína, cristal, mayor al que se registra al medir el uso de esas sustancias entre los mexicanos de 12 a 65 años de edad.


Mientras el 36.4% de la población en general declaró haber consumido alcohol, entre los adolescentes la cifra es de 44.7%.


En mariguana, el 1.18% de los adolescentes reportaron haberla consumido en el último año, contra 1.03% de la población en general, en comparación con otras naciones del continente, los adolescentes mexicanos destacan por su consumo.

 

La edad de inicio al consumo de frogas en los menores ha disminuido de los 10 a los 8 años; Se pueden observar niños adictos al alcohol, mariguana, cristal e inhalantes.

Lo que nos demuestra el motivo por el cual el aumento en la delincuencia juvenil y de los delitos más comunes, donde se encuentran el robo a persona, robo de vehículo, robo a comercio y robo a casa habitación lo que se Incrementó el 361% en la Capital del Estado.

Las circunstancias actuales que nos obligan a vivir en una sociedad más violenta, falta de principios y autoridad moral (por supuesto sin generalizar) debemos ser más precavidos y responsables con nuestros hijos más no consecuentes.

 

La policía no puede cumplir con la responsabilidad de los padres para que a los muchachos no les pase nada  y menos coartarles la libertad de pasarla bien a su modo, hay que darles seguridad a los jóvenes, sí, pero no proporcionarles con nuestra actitud de padres conformistas, la desorientación.

 

Para saber que se siente con la adrenalina a todo lo que da, y buscando nuevas experiencias no nada más en las playas sino también en la ciudad, hay jóvenes que lastimosamente quedan marcados de por vida por esas actitudes.

 

A los niños y jóvenes desde el seno de nuestro hogar debemos orientarlos por el camino del bien, que como padres de familia nos corresponde.

 

El problema del abuso contra los niños y niñas, y de explotación, se torna cada vez más alarmante, compete a todos los sectores sociales, principalmente a la familia estar al pendiente de sus hijos menores al salir de las escuelas ¿dónde están? Muchas veces la atracción natural hacia el sexo opuesto y una buena dosis de presión de grupo es todo lo que hace falta. “Tienen las hormonas aceleradas, y todos en la escuela salen con alguien”. Lo que motiva al parecer el excesivo embarazo de menores y por ende, madres solteras.

 

Agentes de la Fiscalía General de Justicia en Sonora desmantelaron una red de distribución y venta de drogas que tenía como clientes a decenas de menores de edad, que operaba a través de las redes sociales.

 

Roberto Fleischer Haro.

Miembro de la IV generación de egresados de la Escuela de Policía del Estado de Sonora.

Registro Nacional de Seguridad Pública FEHR440205H26223583

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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